
Hoy la noticia conmueve a la Blogosfera: el viaje en el tiempo es posible y en pocos meses empezaremos a recibir visitas de los primeros viajeros del futuro.
Veamos un extracto de esta
impactante noticia:"Según los matemáticos rusos Irina Aref'eva e Igor Volovich (del Instituto Matemático Steklov, de Rusia), la apertura del Large Hadron Collider (Gran Colisionador de Hadrones o LHC) del prestigioso CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) el próximo mayo, podría desencadenar este hecho poco esperable para estas alturas de la investigación científica contemporánea.
Un hecho bastante más apresurado de lo que cualquiera podría haber calculado..."
El Séptimo Enano no va a repetir lo que todos han leído. Por el contrario, haremos un viaje en el tiempo hasta un pasado cercano: principios de 2001, bien temprano por la mañana,
un extraño personaje se presentaba en la web y se acreditaba como un viajero del tiempo del año 2036. Eso lo puede decir cualquiera, pero presten atención porque, aunque parece errar algunas fechas -¿ustedes se acordarían en en el 2036 de lo que pasó desde el 2001 hasta entonces?- menciona el mismo dato que dan los científicos rusos:
El año 2008 fue una fecha general hacia la cual todos se dieron cuenta de que el mundo en que vivían se había terminado. La guerra civil en los Estados Unidos empezará en 2004. Yo la describiría como un evento mensual del tipo Waco que sistemáticamente se ponía peor. El conficto consumiría a todos en los Estados Unidos hacia 2012 y terminaría en 2015 con una Tercera Guerra Mundial realmente breve.
El origen de la energía para el C204 que permite distorsionar y manipular la gravedad proviene de dos microsingularidades que fueron creadas, capturadas y pulidas en un asentamiento mucho más grande y "circular". Los horizontes fácticos duales de cada una y sus masas son manipulados inyectando electrones sobre la superficie de sus respectivas ergosferas. La electricidad proviene de baterías. El gran salto que permitirá esta tecnología ocurrirá dentro de un año o algo así, cuando el CERN ponga su instalación mayor en funcionamiento".
Qué tal Pascual. Quise decir Pascal.
Más adelante:
"Un prototipo realmente funcional fue por primera vez probado en 2034. En mi línea temporal, el viaje en el tiempo no es una diversión pública pero todos son concientes de que existe."
El nombre de este viajero del tiempo es John Titor, que fue adorado, insultado, blasfemado y olvidado hasta hoy. Tal vez no dijo toda la verdad, tal vez mintió a propósito, tal vez era un auténtico viajero del tiempo. Si por un momento nos dejamos llevar por una sana fantasía y aceptamos lo que dice, conviene recordar algunas respuestas que dio a preguntas triviales, pero interesantes. En el futuro -el futuro de su línea de tiempo, al menos-, Microsoft, Yahoo! o Google no existen. La gente, además de usar ordenadores, como efecto secundario de la guerra, volvió a reciclar sus viejas máquinas de escribir.
¿Por qué no? ¿Quién iba a decir hace unos años, cuando la literatura daba claras señales de muerte, que los blogs iban a resucitar, aunque más no sea de forma rudimentaria y caótica, esa vieja y decadente costumbre de escribir?